lunes, 26 de noviembre de 2018

Enamoramiento vital

Lo amaba con fruición, era algo inevitable, un amor que superaba lo humano, un amor sin límites.
En un principio pensó que estaba loco, cómo él se podría enamorar de algo, pero la noticia que daba cuenta de la mujer que se había enamorado y contraído enlace con una estación de tren le dictó que él no era una excepción a la regla, todo lo contrario.
Además si se comparaba a ella podía deducir que lo suyo era distinto, era un amor de vida o muerte y por ese motivo él se veía en la obligación de resguardarlo para sí, era imposible compartirlo.
Para ello ideó un plan: bajó al sótano repleto de trastos viejos, los embaló y con mucha dificultad, los acarreó a la acera. El camión de reciclado se encargaría del traslado.
Volvió al lugar y decidió sellar la claraboya, no debía quedar ninguna abertura por mínima que fuera que permitiera escapar a su enamorado pues sabía que éste era muy escurridizo. Es más, ya lo había intentado en el baño y el experimento había fallado.
La perilla de la luz estaba rota, pero no necesitaba arreglarla, aún en la oscuridad podía poseerlo.
Le gustaba permanecer en simbiosis con él, volverse dos en uno, percibirlo como parte de su ser, sentir que dentro suyo estallaba en plenitud, lo inundaba, lo desbordaba. Era ahí cuando entraba en éxtasis.
Más que amor se había convertido en una obsesión, necesitaba su presencia las veinticuatro horas, su ausencia le significaría la muerte, pero ahora estaba seguro que ya no lo podría abandonar, quedaría por siempre resguardado en la bodega, convertida para él en un refugio de amor.
Pero una noche a la madrugada una fuerte tempestad estalló y el granizo perforó la claraboya del sótano.
Un grito de terror percutió en la oscuridad, después, solo silencio.
La enfermera ingresó corriendo a la Unidad de Terapia Intensiva y con sólo visualizar el rostro morado de Julián, comprendió que ya no respiraba.
No podía imaginar cuál había sido su último delirio. Desconectó la manguera que le pasaba oxígeno y lo cubrió.
El objeto del deseo, así, voló a mezclarse con otros aires, más libre y etéreo que nunca.

Comentarios

  1. 1. Linzano dice:
    Hola Galia!
    Soy nuevo en el grupo,de manera que espero que mis comentarios sean del todo constructivos.
    En general,es un relato que se lee con un ritmo fresco, aunque es algo confuso.No llego a comprender muy bien si Julián está en el hospital o en el sótano de la casa de su enamorado.
    Por lo demás,recibe mi enhorabuena.
    Escrito el 18 noviembre 2018 a las 13:14
  2. 2. Víctor Alverdi dice:
    No entendí muy bien de qué va la trama pero a mí me parecio que era sobre alguien en estado de coma quizá y en su último aliento recuerda a su amada. Buena lectura, saludos.
    Escrito el 20 noviembre 2018 a las 08:28
  3. 3. Doralú dice:
    Hola Galia,
    Leí,releí y volví a leer… pero no logré encontrar cuál es el objeto del amor de Julián y tampoco entendí de qué va la historia. Hasta que el granito rompió la claraboya veo que hay un relato que plantea una intriga bastante hilvanado y esperaba que en el último párrafo dieras una sorpresa para el cierre de la historia, sin embargo, continuas con el ingreso de una enfermera en la UTI que no le encuentro su relación con el texto anterior. En cuanto a lo formal, unos detalles con las comas, que posiblemente sea cuestión de estilo.
    Que pases lindas fiestas y espero continuar leyéndote el año que viene
    Un abrazo
    Escrito el 20 noviembre 2018 a las 19:56
  4. 4. Otilia dice:
    Hola Galia:
    Gracias por leer y comentar.
    Tu texto me ha gustado, creo que es muy poético por eso no sé si explicas el amor entre el moribundo y el oxígeno que le mantiene vivo. De todas formas, buen trabajo.
    Nos leeremos el próximo año. Saludos.
    Escrito el 21 noviembre 2018 a las 09:52
  5. 5.Toñi Avila (vibe) dice
    Hola Galia:
    Es un relato muy poético , he tenido que releerlo varias veces hasta entender que la relación amorosa es entre paciente y la máquina del oxígeno. En una primera pasada pensé que era con el agua pero después he atado cabos y es la conclusión a la que he llegado.
    Buen relato.
    Escrito el 21 noviembre 2018 a las 17:00
  6. 6. LUDIKA dice:
    Hola Galia! Te cuento que hice trampa al leer tu relato… vi un comentario en otro cuento donde explicabas el amor del este personaje con el oxigeno y me intrigó. Así que ya sabía de entrada de que se trataba.
    Creo que la forma en que cuentas es muy buena e interesante, pero falta un final más claro, más revelador.
    Éxitos y a seguir escribiendo!
    Escrito el 21 noviembre 2018 a las 20:22
  7. . Dino Gon dice:
    Hola Galia, un relato intenso el tuyo, construye bien la descripción de una obsesión, sin embargo el giro final, aunque un poco confuso tal vez, está bien planteado. El ritmo y la tensión se manejan bien para que uno quiera seguir leyendo en busca de saber qué pasará después. Saludos,
    Escrito el 21 noviembre 2018 a las 20:50
  8. 11. Osvaldo Vela dice:
    Hola Galia. Por lo repetitivo de los síntomas del personaje paso a creer que se trata de un enfermo con delirios de persecución.
    Este, personaje solo se siente protegido en la oscuridad y con el tanque de oxigeno brindándole algo que es vital para él.
    solo que una el granizo de una tormenta perforó su sostén de vida, o, así lo vio él en su delirio.
    la enfermera fue la que lo encontró morado por la asfixia y sin vida.
    Después de leer mis argumentos de entendimiento, cualquiera pensaría que yo ocupaba el cuarto vecino de aquel manicomio.
    Cuando puedes despertar la imaginación de tan solo un lector aunque sea como yo, te aconsejo que sigas escribiendo.
    Que estas navidades las pases feliz con todos los tuyos
    Saludos y nos leemos en enero.
    Gracias por pasarte por mi texto.
    Escrito el 21 noviembre 2018 a las 22:28
  9. 12. Carmen Ramacciotti dice:
    Hola Galia. La obsesión, la dependencia y el delirio, se experimentan muy bien al recorrer tu relato. Hasta se percibe la desesperación del hombre al considerar la ausencia del objeto de su amor.
    Atrapando como todos tus textos.
    Enhorabuena.
    Nos seguiremos leyendo el próximo año.
    Saludos.
    Escrito el 22 noviembre 2018 a las 13:58
  10.  Héctor dice:
    Galia enhorabuena tu relato me ha parecido interesante, inquietante e intrigante, logra mantenernos en su lectura. Te pasa lo mismo que a mi con lo de las comas, algo superable. Para los que no han entendido aún el espiritu de tu relato, que hagan una relación con el titulo del mismo y listo. Placer leerte, felices fiestas navideñas desde ya. No. 32
    Escrito el 22 noviembre 2018 a las 14:35
  11.  Josè maría dice:
    Hola Galia , me dejas confuso ,hay párrafos que entiendo y otros que no como el final con la enfermera o al principio ,bueno no me hagas mucho caso que soy totalmente nuevo.
    felices fiestas ,mi relato es el 65 nos leemos en el próximo
    Escrito el 22 noviembre 2018 a las 16:17
  12.  Diego Alba dice:
    Hola Galia, tuve que leerlo con mucha atención y a la cuarta vez lo terminé de comprender.
    Con esto quiero decir que se me hizo demasiado confuso. Creo que vendría bien alguna frase que declarara que el protagonista está enamorado del aire.
    Lo mismo al final se entendería mejor que ese enamoramiento es el delirio de una persona muy grave.
    Pero de intentos valientes como el tuyo es que salen las historias fuera de lo común.
    Me dio mucho alivio haber podido descubrirlo al final.
    Te felicito por tu trabajo y tu imaginación.
    Felices fiestas.
    Escrito el 23 noviembre 2018 a las 00:21
  13.  Vespasiano dice:
    Hola Galia:
    Tu relato me ha dejado patidifuso.
    Al comenzar la lectura ya me imaginaba algo más gordo y más fuerte que el amor de la mujer que se había enamorado y contraído enlace con una estación de tren. Así que me preparé el cuerpo para lo peor.
    Pero al leer: “…era un amor de vida o muerte y por ese motivo él se veía en la obligación de resguardarlo para sí, era imposible compartirlo”, también “sentir que dentro suyo estallaba en plenitud, lo inundaba, lo desbordaba”, o “necesitaba su presencia las veinticuatro horas, su ausencia le significaría la muerte” ya me estabas dando algunas pistas.
    Después he entendido perfectamente el “amor” que puede tener una persona a esa máquina que lo mantiene sujeto a este mundo y a su entorno. Quizá me haya ayudado también, ver la imagen de mi hermana atada a una de esa máquinas durante muchas horas del día con la mascarilla puesta.
    Pero está contada tan bien y con tanta intriga que merece un aplauso. A mi me ha costado alguna que otra vuelta atrás para entenderla pero ha merecido la pena.
    “Un grito de terror “percutió” en la oscuridad”. Aquí me suena un poco raro emplear la palabra: “percutió”.
    “Percutir”
    Del lat. percutĕre.
    1.Golpear algo, generalmente de manera repetida. Percutir un tambor.
    En sentido figurado: “El látigo percutía sobre la piel”.
    Espero seguir leyéndonos en futuros retos.
    Aprovecho la oportunidad para desearte una Feliz Navidad.
    Escrito el 23 noviembre 2018 a las 20:54

viernes, 26 de octubre de 2018

El primer estornudo


Todo el mundo era feliz hasta que uno de ellos estornudó. No conocían el estornudo, no sabían lo que significaba.Vivían en un estado natural, en un hábitat de clima estable, cálido, que les permitía permanecer desnudos, no conocían las vestimentas.
Se comunicaban por señas, no conocían la palabra.
Todos se amaban y se mimaban, no conocían el odio.
Se alimentaban de frutos y verduras que abundaban en ese vergel, no conocían el hambre.
No había jefes y subordinados, no conocían el poder.
Y así, entre tantas cosas desconocidas, surgió el primer estornudo.
Al principio les causó gracia y ríeron a carcajadas pero la reiteración y el contagio dejaron atrás la diversión y apareció un nuevo sentimiento: el miedo, que no conocían.
A los estornudos iniciales se sumó una erupción cutánea y un aumento de la temperatura corporal. Empezaron a sentir frío y dolor, sensaciones que tampoco conocían.
Sus rostos iban perdiendo la semblanza de seres felices, se volvieron imágenes sufrientes y las sonrisas mutaron a muecas de desagrado.
Se juntaron frente a la fogata a deliberar pero les faltaba la palabra para racionalizar lo que les estaba pasando.
El estado de gracia primigenio se les convirtió en una pesada piedra que los conducía al abismo.
Permanecieron horas junto al fuego, temblando, abrazados para cobijarse, rasgando la piel con sus largas uñas para arrancarse las manchas rojizas.
Así quedaron, una triste pintura de una situación que desconocían.
El telón cayó. Los alumnos conmovidos aceptaron vacunarse contra el sarampión y el auditorium estalló en aplausos.

11 comentarios

  1. 1. pepe dice:
    Hola Galia.
    Muy buen relato. Me enganchó desde ese inicio tan intrigante y el resto fue puro hipnotismo hasta ese inesperado final, y es que me estaba imaginando algo totalmente distinto.
    Quizá, y por decir algo, puesto que aún te quedaban palabras que gastar, hubiera preparado la última frase (los alumnos…) ya que, a mi parecer, aparece un poco abrupta, pero bueno, sólo es querer rizar el rizo.
    Felicidades por este gran relato.
    Nos leemos!!!
    Escrito el 17 octubre 2018 a las 21:18
  2. 2. Esmeralda dice:
    Hola Galia!
    Qué final ocurrente e inesperado!
    Cuánta facilidad posees para montar un escenario de habitantes originarios y encima con un cuadro alérgico que los contagia a todos.
    Muy bien logrado!
    Me pareció entretenido y con final muy divertido.
    Saludos.
    Escrito el 18 octubre 2018 a las 21:15
  3. 3. Carmen Ramarama dice:
    Hola Galia. Me encantó tu relato. Muy didáctico. Hasta motiva a tomarlo de inspiración para tantas enseñanzas y tomas de conciencia que intentamos lograr a nuestro alrededor.
    Felicitaciones.
    Nos seguimos leyendo en la próxima.
    Saludos.
    Escrito el 19 octubre 2018 a las 02:03
  4. 4. De vuelto dice:
    Hola Galia.
    Me sorprendió agradablemente tu relato. La construcción y la ambientación son geniales y el giro es emocionante.
    Mi texto es el #83.
    Escrito el 19 octubre 2018 a las 12:27
  5. 5. Héctor dice:
    Muy bien desarrollado tu relato, te mantiene en la lectura y con un buen final. Un gusto leerte. Literauta 46.
    Escrito el 19 octubre 2018 a las 13:18
  6. 6. Piquillín dice:
    Hola Galia: Gracias por pasar por mi relato. Tu relato me pareció muy entretenido. Tiene ritmo, te atrapa y te mantiene atenta hasta el final. Nos leemos en la próxima.
    Escrito el 20 octubre 2018 a las 16:50
  7. 7. IreneR dice:
    Buenas, Galia.
    Un relato muy bien escrito y llevado. Me gustó mucho ese giro final, aunque, dado que te quedaban bastantes palabras, igual podrías haberlo desarrollado un poco más, a mi parecer queda un poco rápido y precipitado.
    Buen trabajo. Nos leemos.
    Un saludo.
    Escrito el 20 octubre 2018 a las 17:33
  8. 8. Olivia dice:
    Hola Galia:
    Me ha encantado tu relato. Tiene ritmo y fluye muy bien, aunque quizás hubiera estado bien explicar de dónde vino ese primer estornudo, pero aún así, es genial. El final, espectacular. Me encantan los giros inesperados y está muy bien agregado.
    Felicidades!
    Escrito el 20 octubre 2018 a las 23:06
  9. 9. Doralú dice:
    Hola Galia,
    Me ha gustado to relato, me atrapó desde el inicio. Esta bien estructurado, se lee con fluidez y facil entender el mensaje.
    Un abrazo
    Escrito el 21 octubre 2018 a las 03:05
  10. 10. Lavanda dice:
    Hola Galia:
    Es un placer leer este relato. En breves palabras describes la vida en un paraíso. Y sutilmente con un estornudo, fue cambiando ese mundo ideal para convertirlo en “…Una piedra que los conducía al abismo…”
    El final estuvo muy bueno, no me lo esperaba así.
    Te sigo leyendo, Galia. Aprendo mucho en este espacio tan rico.
    Saludos
    Escrito el 22 octubre 2018 a las 13:03
  11. 11. Laura dice:
    Hola Galia.
    Un placer leerte,con un final màs que inesperado.
    Mis saludos
    Escrito el 23 octubre 2018 a las 11:07